Protección para bebés en tu casa

En un abrir y cerrar de ojos, tu bebé ha pasado de ser una personita tranquila a moverse todo el tiempo. Y es que su curiosidad es el combustible del juego incensante y siempre hay que apoyarla.
Su nueva capacidad de moverse (voltearse, arrastrarse, gatear, e incluso hacer fuerza para pararse) significa que llegará a algunos lugares y cosas con mayor facilidad, e incluso cuando estés de espalda. Ahora que recoge y mueve las cosas con mejor destreza, es hora de preparar la protección para bebés.
El doctor Malte Mienert, psicólogo educacional y de desarrollo, señala que cuanto más se mueve el bebé, más se estimulan sus sentidos y más aumenta su conocimiento sobre el mundo. Sugiere, además, que el radio de sus movimientos no debe estar limitado por pañales restrictivos, apretados o mal ajustados.
Te presentamos algunos consejos para las futuras dificultades:
- Alejá las cosas del camino
Tenés que alejar los electrodomésticos, los objetos que puedan romperse y los cables de la cuna,
el baño y del área para cambiar los pañales . - Comenzá a cambiarle el pañal en superficies más bajas
Cambiale el pañal en superficies más bajas, incluso en el piso, donde no pueda voltearse y
caerse. Si seguís utilizando el cambiador, mientras le cambiás el pañal, sostené al bebé con una
mano. - Retirá todos los objetos de la cuna
Retirá los juguetes de peluche de gran tamaño, los protectores de golpes y las almohadas de la
cama del bebé de forma que no pueda pararse sobre ellas y tomar impulso para salir. - Evitá las caídas
Mové la base de la cuna o soporte del colchón hacia abajo de manera que no pueda caerse al
pasar por la barandilla superior. - Tené cuidado con las esquinas filosas
Colocá protectores de esquinas en los bordes de las mesas para evitar que se golpee o lastime. - Colocá compuertas en las escaleras
Colocá barreras en la parte superior e inferior de las escaleras de modo que no pueda subir o
bajar cuando no lo estés mirando. - Electricidad
Cubrí los enchufes, incluso si son muy pequeños para sus deditos. Se debe prevenir todo riesgo. - Utilizá pestillos para las puerta de los armarios
Mantené a los pequeños alejados de los armarios con objetos peligrosos o frágiles, tales como
medicamentos, productos de limpieza, vidrios, etc.
"La curiosidad es el combustible del juego incesante del bebé y siempre hay que apoyarla. Cuanto más se mueve el bebé. más se estimulan sus sentidos y más aumenta su conocimiento del mundo. El radio de sus movimientos no debe estar limitado por pañales restrictivos, apretados o mal ajustados. "
Prof. Dr. Malte Mienert, (Psicólogo Educacional y de Desarrollo)
Observar a tu bebé mientras descubre este mundo es realmente fascinante, pero eso también significa que estará más expuesto a posibles peligros. Al seguir los pasos necesarios para la protección para bebés en el hogar, él podrá explorar los alrededores de manera segura.
Claves de seguridad ante riesgos comunes y graves
Es hora de tomar esas vacaciones familiares tan postergadas. O tal vez te estés preparando para hacer múltiples diligencias, con tus hijos a cuestas. De una manera u otra, no es extraño que te sientas un poco abrumada y te preguntes si no sería más fácil quedarte en casa
Los padres, a menudo, piensan que han logrado dominar sus vidas para incluir a un niño y que no puede ser mucho más difícil tener más niños. Pero la logística de las salidas y los viajes con más de un niño puede ser un desafío. Una planificación cuidadosa anticipada, un poco de suerte, mucha paciencia y una bolsa llena de trucos pueden hacer que el viaje sea posible, e incluso placentero. Si consideramos que el viaje es una aventura, tus hijos también pensarán lo mismo. Si lográs que tus viajes sean divertidos, los niños estarán menos propensos a resistirse al confinamiento.
La posibilidad de tener suficiente tiempo para trasladarte es un elemento clave para reducir el estrés. Si tu diligencia normalmente te llevaría una hora con un niño, planificá por lo menos dos horas para la misma salida con dos o más niños. Y por supuesto, nunca rechaces un ofrecimiento de ayuda para tus salidas. Ese par de manos adicional puede facilitar casi todo.
Tené en cuenta que los viajes familiares o las diligencias sencillas son oportunidades de aprendizaje, ya sea para aprender sobre los lugares que visitás, como para aprender importantes lecciones sociales tales como compartir, turnarse y tener paciencia. Estos viajes implican un tiempo juntos como familia y pueden crear recuerdos familiares maravillosos.
Seguí estas pautas para que tu viaje sea lo más agradable y libre de estrés posible.
Considerá la edad de tus hijos y la etapa del desarrollo. Los niños pequeños, por ejemplo, tienen poca capacidad de concentración y necesitan tocar todo para aprender. Entonces, cuando vayas al supermercado, podés llevar a los niños mayores con vos y dejar al bebé o al niño pequeño en casa con su padre o una niñera. Si tenés que llevar a todos los niños con vos al supermercado, asegurate de tener una lista para poder recorrer los pasillos más rápidamente. Llevá con vos un juguete para que el más pequeño se entretenga y haya menos posibilidades de que tome las cosas en el pasillo de la caja. Nunca dejes a los niños solos en el automóvil, incluso si pensás que solo tenés un par de cosas y podés volver rápidamente. Para los viajes más largos y con toda la familia, los niños más pequeños necesitarán más juguetes u objetos para distraerse, mientras que los niños mayores pueden pasar más tiempo con menos actividades.
Planificá con anticipación. Aunque la euforia de las actividades/diligencias del momento pueda ser divertida, los cambios en la rutina pueden ser difíciles para los niños, especialmente los niños pequeños y los niños en edad preescolar. Haceles saber con anticipación e incluí su participación en la planificación de la mayor manera posible. Para los viajes más largos, los padres deben empacar las cosas para los niños más pequeños, pero deben alentar a los niños mayores a empacar las cosas por sí mismos con sugerencias para la ropa y juguetes adecuados. Intentá empacar todo lo que puedas el día antes de salir para minimizar el estrés del último minuto. Alentá a los niños en edad escolar a que aprendan acerca de los lugares que piensan visitar, incluido el uso de mapas, la averiguación sobre el pronóstico del tiempo, etc.
Tomá precauciones para prevenir enfermedades. Al estar sentados en aeropuertos o estaciones de ferrocarril muy concurridos, o incluso al estar encerrados en un automóvil con paradas en lugares públicos, los niños pueden contraer muchas enfermedades. El lavado minucioso y frecuente de las manos cada vez que sea posible, o el uso de desinfectantes para las manos puede ayudar a minimizar la propagación de gérmenes. Los chupetes, mordedores o juguetes que caen en el suelo, o son manipulados por otros, deben lavarse o limpiarse con desinfectantes para las manos con frecuencia. Amamantar a un bebé también puede ayudar a prevenir enfermedades.
Viajá de noche. Para los viajes largos en automóviles, algunas familias sugieren conducir de noche o salir en la mitad de la noche con la esperanza de que los niños duerman una parte significativa del camino.
No olvides el objeto de consuelo. Verificá más de una vez para asegurarte de que tenés el chupete (lleva adicionales) o la manta favorita para los niños que la necesiten.
Organizá todos los "artículos" no perecederos con anticipación. Eso incluye la ropa para cada niño, así como juguetes y libros, cochecito, bolsa de pañales, mochilas, asientos de coche, etc.
Alentá a los niños a que ayuden a seleccionar los juegos, libros y juguetes para llevar. Podés incluir DVD, CD (los de cantar a coro son buenos) o libros grabados; muchos de estos se pueden obtener en préstamo en las bibliotecas locales. Las actividades alternativas durante el viaje pueden minimizar el aburrimiento.
Prepará cajas de viaje. Si hay suficiente espacio en tu vehículo, llevá una caja de zapatos para cada niño con materiales para aquellas actividades apropiadas para su edad, tales como libros de colorear o de actividades con crayones o marcadores, pegamento, muñecas de papel, etc. Sin embargo, no permitas las tijeras en el coche, ya que podrían ser peligrosas en caso de una frenada repentina.
Incluí algunos juegos o actividades de aprendizaje que sean fáciles. Preguntales a los niños más pequeños qué colores ven o pediles que cuenten los camiones. A los niños mayores quizás les guste hacer un dibujo de lo que ven en el camino.
Llevá muchos refrigerios y bebidas saludables, y algunos utensilios de plástico. Esto ahorra tiempo y dinero y puede minimizar una pelea sobre dónde y cuándo parar para obtener alimentos. Permití que los niños colaboren con la selección. Intentá hacer un plan de comidas de modo que los viajes no se conviertan en una excusa para comer todo el día.
Hacé paradas frecuentes. Utilizá esas pausas para visitar los baños y para estirar las piernas y gastar algo de energía. Incluso correr de 10 a 15 minutos puede hacer que las próximas horas sean tolerables. Según la ruta, es posible mirar hacia adelante y encontrar un parque en el camino y hacer una caminata corta o encontrar un patio de juegos.
Conducí de manera segura. Usá siempre el cinturón de seguridad y mantené a los bebés/niños debidamente sujetos en los asientos del automóvil o asientos elevados. Conducir puede ser estresante, y quizás tengas que detenerte si el ruido/pelea/fatiga afecta a la seguridad de la conducción.
Con una buena planificación y un poco de suerte podrás hacer que tu viaje familiar sea una experiencia agradable y memorable para todos.
Seguridad a prueba de niños: consejos de seguridad para un bebé activo
Si bien nada puede reemplazar el ojo atento de un padre, estos siete consejos básicos garantizarán que vos y tu hogar estén listos para cuando el bebé comience a gatear.
- Agachate hasta el nivel en el que está tu bebé, literalmente. Arrastrarte alrededor de la casa te ayudará a ver exactamente qué objetos están al alcance de tu bebé. Por ejemplo, al arrastrarte por debajo de tu escritorio podés observar que debajo hay un enchufe que rara vez se utiliza y que tenés que tapar.
- Bloqueá las escaleras. Si tenés escaleras en casa, tendrás que colocar puertas de seguridad tanto en la parte superior como en la parte inferior de las escaleras. Si utilizás puertas que se abren a presión, un bebé que pese lo suficiente podría potencialmente desplazarla. Las puertas de seguridad con ajustes a la pared son una opción más segura.
- Cortá los cables. Asegurate de que cualquier objeto que tenga un cable esté fuera del alcance del bebé, incluyendo monitores de vigilancia y teléfonos. También es una buena idea invertir en persianas automáticas y decoración de ventanas sin cables.
- Asegurá los objetos grandes y pesados. Una vez que tu bebé gatea, intentará afirmarse de objetos para ponerse de pie por sí mismo. Asegurate de que los objetos como televisores y estanterías estén sujetados a la pared o al piso.
- Cerrá con llave cualquier peligro potencial. El garaje, el sótano, el baño, la cocina, la sala de ejercicios y la oficina en casa son todas las habitaciones cuyo contenido puede suponer un peligro para tu bebé. Cualquier mueble que contenga productos de limpieza, pinturas, herramientas pesadas, pesas, piezas pequeñas o productos químicos de cualquier tipo debe cerrarse con llave y colocarse fuera del alcance.
- Todos los bordes y enchufes deben ser a prueba de bebés. Se deben proteger todos los bordes puntiagudos de los muebles, así como todos los enchufes eléctricos con tapas para enchufes.
- Enseñá a caminar de forma segura. Cuando tu bebé esté listo para comenzar a caminar, practicá subir y bajar las escaleras mostrándole que siempre debe sujetarse a la barandilla. Retirá cualquier alfombra pequeña que pudiera causar resbalones o caídas.
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